Viajar en el tiempo no supone necesariamente mover el cuerpo hacia otro lugar. Aquí mismo puedo deslizarme a la fecha en que te conocí. El 2021 o el mayo reciente. Puedo sentir el olor a primavera o el perfume Chanel de tu cuello. Los sentidos se sobreponen a la rutina del presente y entonces vuelvo a enamorarme por primera vez. Es siempre y desde entonces un amor desesperado. Un amor que te demanda a toda hora. Te reclama de inmediato. Es capaz de viajar en el tiempo para recordarme todas las razones por las cuales me enamoré. Vuelvo en un viaje hacia esos encuentros de dos desconocidos que a fuerza de caricias se conocieron muy bien. Vuelvo a tu temor encarnado en un cuerpo que había olvidado cómo recibir amor. Vuelvo a tus ojos remarcando que no habría lugar para una relación y aquí estamos en un futuro impensado. Como aquel irresponsable hizo todo para enamorarte es que ahora me tocas ser responsable en nombre de este amor. Es un amor viajero en el tiempo. Es un amor que siempre me trae de nuevo hacia vos.