Tengo en el tintero una tesis acerca del funcionamiento de la mente en relación directa con su entorno. Este argumento le daría sentido a la vida. El supuesto es así. La vida es una oportunidad para vivir una experiencia individual. De acuerdo a esa experiencia es que obtenemos un camino-resultado. Aquí me valgo de la frase "somos lo que hacemos con lo que hicieron de nosotros". A pesar de la imbricación de sentidos esta frase indica que nos definimos por lo que nos atraviesa y aquello que devolvemos. La vida es toda entorno, todo reflejo, todo estímulo. Nuestra mente-ser es todo respuesta, recepción, transformación. El sentido es aquel resto. Esa solución es el sentido que podemos darle y por eso pesan tanto los proyectos, las metas, los sueños, las condiciones de supervivencia. Porque son las herramientas que poseemos gracias al camino lo que nos lleva a una suerte de autorrealización futura. Pero el problema es entonces el entorno-futuro. Si el entorno no brinda herramientas está determinando nuestro resto. Y si pensamos demasiado en el futuro perdemos lo único que poseemos; el presente.
Aparece aquí una acepción fundamental que convierte el primer argumento en una tortura. Lo único que poseemos es el presente porque todos los días es hoy. Afirmación absolutamente tautológica. Pero veamos. Uno cuando duerme lo único que hace es no vivir conscientemente el presente. Pero una vez que se despierta es todo presente. Mañana es el presente con algunos altercados superpuestos. Nada puedo hacer en el futuro si no esperar que este presente corra. Pensemos en el presente como una cinta de Moebius. El pasado y presente son una ilusión porque forma parte de la misma cinta hecha de presente. El presente presentísimo. Todos los días es hoy porque no hay otro día. No existe más que el hoy incesante, perpetuo, perenne.
Volviendo al primer argumento la vida es una oportunidad de experiencia de poner la mente en relación con el entorno para convertir aquella experiencia en un resultado que sucede absolutamente durante un presente incesante. Lo que hace que la vida sea un present que promete modificarse. Existe un mandato inevitable de sentido que se agota en su propio premisa. Soy una mente que debe trsnsformar su experiencia en un resultado que sucede en el mismo momento.
¿Seremos capaces de abducirnos de nosotros mismos?
3/2025